Agustín Casalnuovo, más conocido como @aguracing22, es el primo angosturense que todos queremos tener.

Cocina como los dioses, toma ferné profesionalmente y te destroza jugando al burako (solo hace piernas; arruinando el juego y la paciencia del adversario).

Cada vez que vamos a La Villa para pasar las fiestas, nos volvemos locos con sus pizzas.

Y así es como aparece Ataliva en nuestra guía gastronómica.

Ely y Isma llegaron desde Zárate hace unos años buscando hacer pie en el sur del país.

Pusieron Ataliva, en El Mercado que queda en el ingreso a la Villa.

Ely, la vikinga, es el cuore del lugar. Isma maneja los hilos desde atrás de la barra y además… hace birra artesanal.

El otro día pinchó un barril de La Vikinga; a las horas no quedó nada.

Ataliva tiene una carta amplia, pero para nosotros: las pizzas se llevan todos los premios.

  • La Agus Racing.
  • La Bomba con panceta.
  • La de Anchoas (que trae alcaparras con quesito derretido arriba).
  • La zarapizza te viene con muzza y ¡cordero braseado!

¿Viste que hay personas que dejan el borde de la pizza? Bueno, mejor. La masa es un 10.

“Se llaman cornicione” me dice Isma, mientras yo junto todos los tronquitos sobrantes para liquidarlos.

Zarpadas pizzas, con precios que van desde $560 (muzza) a $950 (trucha ahumada). Imposible algo mejor en VLA, muy cerca vimos un pancho a $600.

En Ataliva te tratan bien, te dan de comer rico, estás en un lugar precioso y en plena temporada… ¡no te matan con el precio!

Y ahí está la joda de todo esto.

Los angosturenses saben el valor de ayudarse entre vecinos.

Han superado toneladas de cenizas de un volcán, ratadas, exceso de nevadas, caída de piedras en la ruta y ahora el coronavirus.

Pero una cosa no quita la otra.

Ely y Isma no se aprovechan y no ponen precios astronómicos para salvarse 3 meses. Laburan y punto.

Ataliva era el nombre del abuelo. Y seguro que era un buen tipo, porque los nietos te hacen sentir parte de su familia.

En la carta dice: “Lo importante no es que vengas, es que vuelvas.”

Y si, quédense tranquilos chicos, cada vez que tengamos el privilegio de viajar a este paraíso argentino… los visitaremos.

Gracias por tanta amabilidad, las pizzas y cuidar al Aguracing22

Salud!