Unos fucciles al fierrito amasados adelante tuyo, con una albóndiga grande como una pelota de tenis encima. Un tarro de pickles que si comés uno te explota la garganta y al mismo tiempo, una sucursal de Colombraro. Pasen y conozcan a la Cantina Don Chicho.
En pleno Palermo, un lugar escondido que te va a dejar con la boca abierta. Comimos 12 entradas, 9 platos y 5 postres. Vino, lemoncello y grapa. Pero lo mejor de todo, nos divertimos 5 horas seguidas. Con ustedes, Cangas del Narcea.