Ya falta poquito para que el Anti abra sus puertas en Urquiza.

Por eso salimos a recorrer el barrio para conocer los lugares emblemáticos que le dieron de comer a los vecinos de Villurca desde hace años.

Uno de ellos, es El Café de la U.
La U, obviamente, por el amor al barrio.

Abrió sus puertas en 1986 y las miles de personas que se sentaron a tomar un cafecito en su vereda pudieron observar una esquina en constante movimiento.

A finales de 2018 cambió de dueño y hoy está a cargo de Rodrigo Ferreiro que le metió una renovada espectacular.

La fachada está preciosa, tiene un cerramiento en la vereda, sillas y mesas nuevas. Además (y por suerte) se conservó el nombre de un lugar único del barrio.

Fuimos a comer y arrancamos con unas rabas (y un vino).

Después nos clavamos una mila napo muy contundente y un filet con puré (sale los viernes, fresquito y a buen precio).

Pero el plato que nos conmovió fueron los ravioles con estofado.
Tranquilamente se podrían llamar Ravioles a la UUUUUUUUUUU.
Onomatopeya que emiten los comensales cuando llega la fuente.

Las pastas son caseras, pero el estofado… es una cosa de locos.
Andá, probalos y me contás.

Mientras liquidamos el último raviol, a Rodri le llega un whatsapp de un amigo.

– Estoy en Mataderos escuchando Sandro y tomando un Vasco Viejo.
– ¿Cómo se llama el lugar?
– El Bodegón de Olivera.

Y así es como empezamos una nueva aventura.
Gracias a los vecinos de @cafedelau por abrirnos sus puertas y contarnos su historia.

Para todas las personas que amamos el bodegón, el boca en boca es la clave.

Porque cuando alguien te recomienda un bodegón, lo hace poniendo en juego su honestidad, su palabra, su pellejo.

Es un asunto serio recomendar un bodegón.

Si le pifias, bajás un punto fuerte.
Si la pegás, te convertís en héroe.

¿Y vos… qué bodegón nos recomendás visitar?
Comentá y lo sumamos al Mapa de Bodegones.

¡Salud!

PD: viste lo que son estos panquequeeeeees!!!!!