Nos fuimos a Tigre para jugar un partido de básquet y después salir a bodegonear. Lindo plan, especialmente si se puede conocer un Club que tiene casi 100 años de historia y donde se come bárbaro. Pasen y lean, con ustedes, el Glorias de Tigre.
Siempre es complicado encontrar lugares en Palermo. Si bien la oferta es muy variada, los gourmets predominan y es muy simple clavarse. Por eso, cuando encontramos este lugar sabíamos que la comunidad antigourmetera le iba a sacar el jugo. Platos simples, abundantes, a buen precio, todo casero y un salón impecable. Pasen y lean, con ustedes: Trattoria La Molina. ¡Salud!
Un tachero nos dijo que en este club había dos cosas: buen morfi y fantasmas. Bueno, con el dato del buen morfi ya estábamos, pero si le agregamos la posibilidad de que aparezca un espíritu en la mesa… teníamos que conocerlo! Y allá fuimos, como los cazafantamas, pero con más hambre. Pasen y lean, con ustedes, el Club Cosmopolita de Martínez.
De las mejores milanesas que este equipo supo probar. Un ejemplo de Antigourmetismo del más puro. Lugar acogedor, limpieza total, atención impecable de los mozos, morfi de primera, productos frescos, platos abundantes y un dueño siempre atento. En pleno Villa del Parque, pasen y lean, con ustedes: El Antojo.
Una parrilla con pelotero. Esas dos palabras en la misma oración lo convierten en un lugar para tener en cuenta por todos los padres y madres del mundo. Pero si además tienen un asado banderita de 50 cm. eso lo transforma en un lugar Antigourmet Total. Pasen y lean, con ustedes, el Viejo Tucho.
¿Se puede salir a comer en Capital por 150 pesos? Después de pasar por acá, la respuesta va a ser: MABIEN QUE SI. Esta fonda no deja de sorprendernos gratamente desde la primera vez que la conocimos. Y es por eso que para contar esta historia nos vamos a ir un cachito para atrás en el tiempo, unos 4 años. Pasen y lean, con ustedes: EL CASTEL.
PROBLEMAS DE AGENDA Miércoles, salimos a cenar como casi todos los miércoles desde hace más de dos años y medio. Ah, no, pará! Fuimos el …
Después de un tiempito, nos dimos una vuelta por Los Orientales. Uno de los primeros bodegones que visitamos cuando toda la locura Antigourmet comenzó. Como siempre, nos dieron para probar una de las mejores milangas de Capital y nos fuimos chochos de la vida. Acá te lo contamos. Pasen y lean.