Un lugar arquitectónicamente fabuloso. Unos platazos que no habíamos probado nunca. Un mozo que nos hizo sentir como en la casa de un tío. Un vinito con amigos. ¿Qué otra cosa se necesita para ser feliz? Pasen y conozcan a Los Portugueses. Un flor de lugar antigourmet para darse un gustito.
Nos dimos cuenta que estamos viejos para los deportes, pero si de morfar se trata continuamos con un estado físico envidiable. Visitamos uno de los bodegones más conocidos de la ciudad. Una esquina que es bar y restaurante, con unos mozos muy piolas y comidas bien pulentas para el invierno. Pasen y lean. Con ustedes, El Preferido de Palermo.
Un lugar que se ganó el corazoncito de este equipo. Costó encontrarlo, pero descubrimos comida casera, buenos precios, buena atención y una historia que vale la pena conocer. Hay que hacerse socio del Club Alvear.
Uno de los últimos lugares visitados en el 2014 fue El Viejo Bodegón. Un lugar muy bien puesto y en un barrio al que habíamos ido pocas veces en la historia del Antigourmet. Buen morfi, excelente calidad y algunos detalles copados. Pasen y vean.
Una Cooperativa que tuvo que aprender a llevar un negocio de morfi adelante. Una historia de lucha y de compañerismo. Buenos platos, abundantes porciones, unas papas fritas que tapan arterias y un fanático de las berenjenas como chef. En Parque Centenario, una genial opción antigourmet.