Vinimos hasta Villa Pueyrredón, haciéndole caso al Sr. Juan Bracelli, y no nos defraudó. Un lugar simple, con precios razonables y un montón de anécdotas para contar. Pasen y sorprendánse con una de las reseñas más musicales que hemos escrito. Que tengan buen provecho.
Casi… no… cenamos. Así arranca esta reseña que está completamente llena de quilombos y terriblemente vacía de morfi. Francia es un lugar hostil para el Antigourmet y lo demostró de una forma contundente. Nos volvimos locos ante la posibilidad de no comer. Pero sobrevivimos. Acá, y muy de pedo, te lo contamos.
El equipo, después de haber hecho las paces con San Sebastián, decidió moverse a Bilbao por un día “a ver qué onda”. Conocimos el San Mamés, comimos muy rico y a la vuelta, nos topamos con una chuletería hermosa. Nos volvimos amantes de los tomates. Y acá se los contamos.
Continuando nuestra aventura en San Sebastián, nos despertamos con aires renovados. Acá va un punteo de lo acontecido.
Un lindo día rutero. Pasamos por un montón de pueblos y un monumento nos hizo entrar a conocer Santoña: el hogar de las mejores anchoas del cantábrico. La llegada a San Sebastián no pudo ser mejor y acá te contamos todos los detalles.
Necesitábamos un desayuno nutritivo como para arrancar el día bien arriba y aguantar el viaje hasta La Coruña. Por eso la mandamos a Gaby a comprar algunas cositas al super. Grave error que terminó en una guerra digna de Game of Thrones. Pero después, disfrutamos de un gran día. Te lo contamos.
Metimos un sueño reparador. Lo necesitábamos. La verdad es que venimos con un trajín importante y era un buen momento de recuperar energías. Evidentemente anduvo bien el noni-noni porque hicimos mil cosas este día. Acá va un resumen…